LA NACION El padre de dos jueces murió de un paro cardíaco tras ser asaltado en Olavarría

Ocurrió esta madrugada mientras descansaba con su esposa; la víctima, de 86 años, se descompensó cuando los delincuentes ingresaron a su casa por una construcción lindera
Un anciano de 86 años, padre de dos jueces de los tribunales de Azul, murió esta madrugada como consecuencia de un infarto que sufrió al ser asaltado en su casa de la ciudad bonaerense de Olavarría.
Fuentes de la Jefatura Departamental de Azul informaron a la agencia DyN que el fallecimiento de Mario Galdos se produjo esta madrugada, alrededor de la 1.30 tras ser asaltado en su casa de la calle España 3284.
La víctima era padre de la Jueza Civil y Comercial, María Hilda Galdós, y del ex Juez Jorge Mario Galdós. El primer informe policial destacó que la víctima se descompensó cuando era asaltado por tres ladrones que irrumpieron en su casa por una obra en construcción lindera y lo sorprendieron cuando descansaba junto a su esposa.
Un jefe policial contó a DyN que el hombre “no pudo recuperarse del infarto que sufrió y alrededor de las 1.30 falleció”.
Lo ocurrido fue denunciado en la comisaría primera de Olavarría donde se instruyeron las primeras actuaciones por “robo calificado por el empleo de arma en poblado y en banda y averiguación causales de muerte”, tomó intervención a la fiscal Viviana Beitya.
Según los investigadores, los ladrones, que durante el robo tenían sus caras cubiertas con especie de gorros pasamontañas, se llevaron unos 800 pesos y pertencias de valor de las víctimas.

INFOBAE Asaltan la vivienda de la ex diputada Vilma Ibarra

Delincuentes ingresaron a la casa durante el fin de semana largo, aprovechando que la legisladora no se encontraba en su domicilio. Rompieron una ventana y se llevaron computadoras y otros elementos
El asalto se perpetró mientras la ex legisladora estaba ausente de su vivienda, ubicada en Pedro Morán al 3100, debido al fin de semana largo por el feriado del Día del Trabajador. Cuando arribó ayer a su casa, Ibarra encontró una ventana rota y luego advirtió que le faltaban computadoras y otros elementos de valor.
Los ladrones aprovecharon la ausencia de la ex legisladora para ingresar a la propiedad, según indicaron fuentes policiales.
Vilma Ibarra es hermana del ex jefe de gobierno porteño y legislador capitalino Aníbal Ibarra y fue pareja de Alberto Fernández, ex jefe de Gabinete de los gobiernos de Néstor Kirchner y de Cristina Fernández.

AMBITOWEB Asalto y tiroteo en una confitería de Palermo

Un hombre resultó herido de un balazo en la cara cuando se enfrentó a tiros con policías en momentos en que pretendía escapar tras asaltar, junto a un cómplice detenido, una confitería en el barrio de Palermo, informaron fuentes policiales.

El hecho ocurrió cerca del mediodía en la confitería y salón de recepciones “Gran Córdoba”, ubicada en la avenida Córdoba 4460, a metros del cruce con la calle Aráoz, donde al menos dos delincuentes ingresaron a robar.

Según las fuentes policiales, un vecino que observó lo que sucedía dentro de la confitería llamó al teléfono de emergencias policiales 911 y alertó del robo.

Ante esa situación, dos patrulleros de la comisaría 25a. llegaron al lugar y los efectivos ingresaron a la confitería para constatar la denuncia.

Justo en ese momento, los dos asaltantes salían y se enfrentaron a tiros con los policías, por lo que uno de los ladrones recibió un tiro en el rostro y debió ser trasladado con custodia policial hasta un centro asistencial de la zona.

En tanto, el otro asaltante, mayor de edad, también quedó detenido en el lugar.

INFOBAE Una panadería en Caballito fue asaltada 16 veces desde 2006

El último robo ocurrió ayer hacia el mediodía, cuando tres delincuentes armados irrumpieron en el local. Se llevaron la recaudación y redujeron al personal. “Tomaron a mi esposa de los pelos como rehén”, relató el dueño del local. Ayer se registró un asalto y tiroteo en una confitería de Palermo
En diálogo con C5N, el dueño de la panadería denunció la falta de seguridad y la ausencia de la Policía. “No sé cómo reaccionar o qué hacer. Las autoridades siempre llegan tarde”, se quejó el comerciante. “Tendrían que tener mínimo un agente, cosa que no hay”, agregó.
Asimismo, detalló que los delincuentes se llevaron el dinero de la recaudación, relojes y carteras de los clientes. “Tomaron de los pelos a mi esposa como rehén”, detalló el dueño de la panadería. Entre otras cosas, dijo el primer asalto del que fue víctima ocurrió desde noviembre de 2006 y a partir de ahí, la serie de robos no se detuvo. “Esto es carne de cañón y desgraciadamente y tengo que trabajar”, se quejó.
“Tengo cámaras de seguridad, una parte quedó filmada y otra no”, relató. El hecho sucedió ayer, en pleno mediodía, en un local ubicado en la avenida Rivadavia al 5800, en el barrio de Caballito. Con este, ya son 16 las veces que el comercio fue asaltado. “Estamos en una zona importante. La comisaria 12 está a tres cuadras y hay un destacamento policial a 2 cuadras”, afirmó.
Los tres delincuentes estuvieron cerca de 20 minutos en ese comercioy ya con el botín en la mano, se dieron a la fuga por la avenida Rivadavia. “Espero que de una vez por todas las autoridades tomen cartas en el asunto y trabajen como tienen que trabajar, sea la Policía Federal o la Metropolitana. Si no, me voy a terminar armando yo y poniéndome de custodia”.

CLARIN Arrancan el cajero automático de un banco en Boedo y lo quieren abrir a mazazos

Un grupo de unos cinco delincuentes arrastró hasta la calle el cajero de una sucursal bancaria ubicada en Boedo y Estados Unidos. Al no poder abrirlo, lo dejaron tirado allí y lograron escapar.
Delincuentes quisieron robar esta madrugada un cajero automático de un banco ubicado en el barrio porteño de Boedo, pero tras no poder abrirlo a mazazos lo abandonaron en plena calle y huyeron.

El hecho se produjo alrededor de las 4.30 en la sucursal del banco Santander Río ubicada en la esquina de la avenida Boedo y la calle Estados Unidos.

Según fuentes policiales, entre cinco y seis delincuentes fueron los que arrancaron el cajero automático de la sucursal bancaria y luego intentaron abrirlo.

Tras sacarlo a la calle, intentaron abrirlo a mazazos y con una barreta, pero lo abandonaron minutos después sin poder concretar el robo

INFOBAE Un fallo en Córdoba consideró que drogarse en la celda de la cárcel no es delito

La Justicia determinó que consumir marihuana no corrompe la ley porque es como si se tratase de un domicilio particular y las acciones privadas están protegidas por la Constitución
Un fallo del Tribunal Oral Federal N° 1 de la ciudad de Córdoba consideró que no se puede condenar a un preso que tenga drogas en su celda porque, según entienden los jueces, “drogarse en la cárcel no es delito”.
El fallo, que dividió las opiniones de los camaristas porque uno votó en disidencia, bene­fició a Mario Mora (31), quien cumple condena en Cruz del Eje y, durante una requisa realizada en noviembre de 2010, el personal penitenciario le secuestró 30 cigarillos de marihuana ocultos en el envase de un desodorante a bolilla.
Mora fue imputado por tenencia de drogas para consumo personal y, en su alegato, el fiscal Maximiliano Hairabedian solicitó un año de prisión. Sin embargo, el 10 de abril último el tribunal absolvió a Mora.
El presidente de la cámara, Julián Falcucci, sostuvo: “Sólo es posible admitir la punición de la tenencia de drogas para uso personal, aun cuando se trata de sujetos que cumplen prisión en una institución carcelaria, cuando la posibilidad de trascendencia a terceros se encuentre definitivamente demostrada, esto es, cuando el sujeto hubiese hecho ostentación de esa conducta hacia terceros y haya puesto en peligro la salud pública”.
En el juicio, el imputado contó que se drogaba desde los 14 años y reveló que en prisión fumaba “10 porros de marihuana por día” y que también consumía cocaína y psicofármacos.
Al respecto, Falcucci opinó que “esa conducta personal del imputado, que hace a su modo de vida, no ha aparejado un peligro concreto para la salud de personas indeterminadas –en este caso, los otros internos del penal o incluso el personal del Servicio Penitenciario–, porque Mora tenía droga en poca cantidad, escondida en un lugar reservado y adecuado a su propio consumo…”.
La postura del presidente del Tribunal, que considera la celda de los presos un lugar íntimo, como si se tratase de un domicilio particular, fue compartida por el camarista José Vicente Muscará.
El voto opositor
Al momento de votar, el camarista Jaime Díaz Gavier no compartió en nada el pensamiento de sus colegas: “Entiendo que la tenencia de drogas en el ámbito carcelario, aunque sea para consumo personal, trasciende el ámbito privado protegido por nuestra Constitución, al resultar potencialmente perjudicial para terceros que se encuentran interactuando en el mismo ámbito de encierro, ya que tal conducta altera el sistema dirigido a resguardar la seguridad y propiciar la reinserción social, ambas finalidades de la pena privativa de la libertad”.
Díaz Gavier consideró que, en el caso concreto de Mora, “la tenencia para consumo personal de 30 cigarrillos de ma­rihuana abre una peligrosa posibilidad de afectación al ?bien jurídico protegido por la norma, pues quien lo tiene se encuentra necesariamente en estrecho contacto con otras personas que sufren idéntica restricción a sus derechos ambulatorios y de privacidad, por lo que se da en el caso que juzgamos un claro y efectivo peligro concreto de vulneración a la salud pública, que es el bien jurídicamente protegido”.
El 25 de agosto de 2009, la Corte Suprema de Justicia de la Nación falló en favor de la tenencia de marihuana para consumo personal. Ese día, el máximo tribunal declaró inconstitucional la aplicación de la Ley de Estupefacientes para condenar a cinco jóvenes que en 2006 fueron detenidos en Rosario con cantidades mínimas de esa sustancia y los absolvió.

Con este pronunciamiento, la Corte declaró “inconstitucional” el castigo del consumo de marihuana en adultos, siempre y cuando se hiciera en ámbito privado y no implicara peligros para terceros. La decisión desató un debate nacional que dividió las opiniones no sólo de ciudadanos sino de los mismos jueces federales. Desde el gobierno nacional, a través de un proyecto del hoy senador Aníbal Fernández, se intenta modificar la Ley 23.737 para despenalizar el consumo personal de estupefacientes, pero se aclaró que se mantendrá el criterio de que se limite a la órbita privada.

Una mujer tuvo a su bebé de urgencia luego de sufrir un violento asalto


Online 911

Ocurrió en el barrio porteño Villa Real. La mujer regresaba de la casa de sus padres. En la puerta de su domicilio fue interceptada por cuatro hombres armados con intención de robo. La víctima, debió tener de urgencia a su bebé.

Una mujer embarazada de 8 meses que sufrió un violento asalto, en el barrio porteño Villa Real, debió ser internada y tuvo a su hijo antes de lo previsto, informaron fuentes policiales.

De acuerdo a lo relatado por el marido de la víctima, la mujer regresaba a su casa junto a su padre, quien la llevaba a bordo de un Peugeot. A la altura de las calles Nazarre y Gallardo, fueron interceptados por cuatro hombres que se bajaron de un Fiat Uno con armas de guerra y encañonan al hombre y a su hija y les exigen todas las pertenencias.

Tras el episodio, la mujer sufrió un fuerte shock tras la fuga de los sujetos, debió ser internada y tuvo a su bebé, un mes antes de lo esperado, según lo informado por el diario Popular.

Así lo contó el marido de la mujer, en una carta que hizo circular a través de un blog que tienen los vecinos de los barrios de Versailles y Villa Real para contar los hechos delictivos o reclamar por mayores medidas de seguridad.

“Vamos a reproducir un mail de un vecino del barrio de Villa Real que vivió un tremendo hecho de robo y violencia con su mujer embarazada. Todo esto ocurrió a media cuadra de donde mataron a Cecilia Agüero también en un contexto de robo”, señalaron los vecinos.

“Buenas gente, les escribo sobre el robo con mi mujer embarazada. La historia fue así: salí a comer con unos amigos del barrio como acostumbro hacer una vez a la semana. Mientras tanto, mi mujer se fue a comer con sus padres que viven en Floresta a 20 cuadras. Cuando el padre la trae en el auto aparece un Fiat Uno con cuatro hombres (símil brigada) bajan con armas de guerra, en Nazarre y Gallardo, y con total impunidad los encañonan a él y mi mujer. Ya había bajado y cuando estaba abriendo la puerta de mi domicilio uno la llama y le pone el arma en la panza. Le dice ‘no te voy a hacer nada pero dame todo, la cartera, el celular etc.’”, relató el esposo de la víctima en su carta.

Luego, continuó: “entonces se van con el Fiat Uno y con el Peugeot de mi suegro. Mi vecina es policía de una comisaría del centro. Obvio, cuando se entera es que sale corriendo a socorrer a mi mujer, y a su vez se comunica con gente de la comisaría 44 porque misteriosamente el policía que está siempre se borró”.

“Al otro día aparece el auto en Devoto con sus llaves, todo abierto, y además unas llaves de un Toyota. A todo esto me enteró que se habían robado un auto en Marcos Sastre ese mismo día. Ahora el policía esta todos los días paradito en la esquina justo ese día no. Luego el milagro. Cuestión que mi mujer comenzó con trabajo de parto el jueves y el sábado por la noche tuvimos un hermoso bebé, pero nació un mes antes por el mal momento pasado”, finalizó el denunciante.